Extractos de mi vida como bailarina: Lucía Jarquín

Lucía Jarquín empezó a bailar desde que era pequeña. A los nueve años ya estaba aprendiendo tres tipos de danza: la folclórica, la contemporánea y el ballet clásico. Sin embargo una de ellas fue la que más captó su interés. Por medio de ella, cuenta, fue que pudo expresar diferentes sentimientos: alegrías, tristezas, decepciones, entre otras. “Es mi vida, si no bailo, si no enseño, siento que no puedo vivir, sería aburrida mi vida”. Para ella, la danza contemporánea es sinónimo de libertad.

Lucía Jarquín es bailarina de danza profesional de la Compañía Arte y Danza. Toda su vida se ha dedicado a este arte, vive para y por la danza. Para ella el mayor regalo de un artista son los aplausos del público. Cada vez que sube a un escenario vive una fantasía, “es una sensación tan maravillosa que te llena de mucha alegría”, comenta.

Para ella uno de los aspectos más importantes a la hora de realizar cualquier tipo actividad es disfrutarla al máximo. “Al final uno tiene que hacer lo que a uno lo que a uno le gusta y así no vas a vivir frustrado toda una vida, puedo ser pobre, pero rica de alma”. Jarquín expresa que si una persona confía en las capacidades que tiene para realizar cualquier actividad de emprendimiento entonces el éxito está asegurado.
“Lo más importante es creer en uno mismo, si vos no crees en lo que haces nadie te va a creer, yo no tenía las condiciones de un bailarín, mis condiciones yo las fui haciendo, yo me enamore de la danza, si vos no tenés ese compromiso, esa disciplina y responsabilidad que uno tiene que poner en lo que hace nunca vas a salir adelante”.
Este principio lo aplicó en su vida y le ha permitido alcanzar grandes logro. En su carrera, por ejemplo, gracias a sus habilidades ha logrado representar al país es diferentes festivales de danza. Gracias a la Compañía de Arte y Danza ha logrado viajar a varios países del istmo centroamericano, a España, Finlandia y Dinamarca, en este último país, vivió un momento que guarda con mucho cariño en su memoria.
“Como bailaría de la compañía de danza “arte y danza” de la maestra Sandra Gómez, el momento que más me ha impactado en mi vida y que siempre me voy a llevar fue cuando ella me dio la oportunidad de ir a Dinamarca en el primer congreso mundial del cambio climático que se llevó a cabo en Copenhague y fue en el estadio nacional de futbol y era un estadio repleto de gente y la danza que bailamos fue de la naturaleza y la gente estaba eufórica, nunca pensamos que nos iban a recibir así, la verdad me sentía como un artista de música, ese fue un momento que me voy a llevar en la mente”.
El salir del país a hacer lo que más le gusta, bailar, constituye una experiencia enriquecedora, pues ello le permite no solo crecer como artista sino también como persona.

 

 

 

 

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